Autoestima

¡Amiga! La autoestima sana te ayuda a sentirte satisfecha contigo misma y reduce el impacto de los rechazos que sufres en la vida. 

Por tanto, es importante apoyarte en tus valores, identificar tus fortalezas,  racionalizar tus pensamientos negativos, pero también, para conseguir una autoestima sana hace falta algo imprescindible: Aprender a perdonarte por tus errores... Si quieres saber más entonces quédate con nosotras has el final…

Los Errores Pueden Favorecer Tu Vida Haciendo ESTO:

Las otras personas pueden herirnos con sus juicios y opiniones negativas, pero nadie puede hacerte más daño que tu propia crítica, tú eres tu peor crítica.

Si después de prepararte dos años para aprobar unos exámenes, no lo consiguieras probablemente te sentirías muy decepcionada. Pero si le ocurriera a un amigo o amiga tuya, ¿no los consolarías diciéndoles que lo importante era intentarlo? Que ya tendrán más oportunidades.

De la misma forma, la autocompasión consiste en tratarte con la misma empatía con la que tratarías a ese amigo o amiga tuya.

Significa darte apoyo y ser comprensiva contigo, en lugar de criticarte y juzgarte indefinidamente. Implica aprender a calmarte y reconfortarte para volver a intentarlo, en lugar de castigarte cada vez que cometes un error.

Existen muchas formas de desarrollar la autocompasión, pero la más sencilla de todas es hablarte como lo harías con un amigo o amiga que la estuviera pasando mal.

Algo como estoy sufriendo porque siento que he perdido el control de mi vida, es un momento difícil pero voy a luchar para salir de ésta” puede ser un buen inicio. 

De esta forma, empezarás a ver tus problemas y errores como algo que estás experimentando, y no como algo que te define. En este sentido, los errores te ayudan a ampliar tu capacidad de aprender a hacer las cosas mejor para crecer como persona.

Aunque parezca simple, la eficacia de la autocompasión es impresionante. Hay estudios que demuestran que las personas que se tratan con más cariño y perdón sufren mucha menos ansiedad y depresiones.

¡Amiga! Así que cada vez que cometas un error y te veas castigándote, sustituye tu voz persecutoria por una compasiva y comprensiva, y tu autoestima lo agradecerá.

Cuéntame, ¿Has tenido alguna vez auto-compasión?