Historias

¡Amiga! Una historia tantas veces vivida por muchas mujeres, pero que no deja de conmover: es el caso de una joven de 19 años, estudiante universitaria, enamorada de un joven al que se entregó por amor y de cuya relación salió embarazada, para entonces, tenían tres años de amores.

Cuando le participó a su pareja su estado, éste la abandonó, no quiso aceptar el compromiso de tener al bebé que venía a la vida de ambos y, sin más, dejó toda la responsabilidad a ella y a su familia… Si quieres saber más, no te pierdas ni un detalle y quédate hasta el final…

¡Se Convirtió En Madre Soltera Y Le Dice ESTO Al Hombre Que La Embarazo!

Después de pasar un tiempo, de transitar entre el odio y el rencor, decidió escribir una carta a ese hombre donde le expresaba todo lo que su hija cambió en ella, de pasar de odiarlo a agradecerle, porque al abandonarla le dio la posibilidad de saber quién era ella realmente, lo fuerte que podía ser, de salir adelante y de experimentar la felicidad de criar a su hija, con lo que no tenía con qué pagarle esa linda realidad.

Le da las gracias, ya que le hizo posible la oportunidad de ofrecer a su hija todo el amor de madre y su atención como para que la niña no extrañara la ausencia de quien la abandonó.

También le agradece por haberse ido en ese momento, ya que de todas maneras lo hubiera hecho tarde o temprano. 

Así, le confiesa que no hay día que no le dé las gracias por hacer posible el maravilloso milagro de que su hija existiera.

Pero más importante aún, le agradece por el crecimiento experimentado al traer al mundo sola a la niña, por dejar atrás las fiestas, los tragos, los bailes en discotecas, por los cambios de pañales sucios, los llantos a media noche; que no sólo es una mamá increíble, sino una mujer mejor.

 Aunque a veces extraña su vida de antes, no la cambiaría por la sonrisa y la mirada dulce de esa pequeña niña que la llama “mamá”.

El destino le trajo a alguien que la acompaña y que no le teme a su situación de vida actual.

Esta joven de pasar de una experiencia que le ocasionó muchas lágrimas y sufrimiento, supo cómo superarla por el gran amor y fortaleza que le inspira  su pequeña princesa. 

¡Amiga! A veces hay que pasar por lo peor para llegar a lo mejor de nuestras vidas, y solo si tenemos la valentía de enfrentar los momentos difíciles, esto nos llevará a la fortuna de vivir y apreciar los frutos de nuestro desarrollo como mejores seres humanos.

Cuéntame, ¿Conoces alguna historia similar a esta?